La utilidad de las matemáticas (y de la investigación)

“El filósofo Platón fundó una academia en Atenas, donde enseñaba matemáticas. Un día, durante una demostración matemática, cierto estudiante le preguntó: “Pero maestro, ¿qué uso práctico tiene esto?”. Platón, indignado, ordenó a un esclavo que le diera una moneda pequeña para hacerle así sentir que su estudio tenía uso práctico; y luego lo expulsó de la Academia.”

Grandes Ideas de la Ciencia – Isaac Asimov

Siempre defenderé que l investigación de cualquier índole merece la pena por si misma, más allá de que podamos verle una utilidad inmediata o no. Las razones son claras:

– El conocimiento es un valor en si mismo. Lo que sabemos sobre todo lo que nos rodea modifica nuestra forma de verlo y de interaccionar con ello. Sacia nuestra curiosidad y a la vez genera más necesidad por conocer. Nos da perspectiva y en general genera en nosotros una sinergia, un fermento de cultura, que nos permite engrandecernos, como individuos y como especie.

– Lo maravilloso de la investigación, es que muchas veces encontramos lo inesperado, algo nuevo, diferente a todo lo anterior, que no habíamos previsto. Crear aplicaciones tecnológicas a partir del conocimiento que tenemos es algo corriente hoy en día, pero los verdaderos adelantos provienen de encontrar nuevas e inesperadas aplicaciones en el nuevo conocimiento que se genera de la investigación. Esto lo expliqué ya cuando hablé del trabajo de Maxwell, completamente teórico,  sobre la electricidad. Un trabajo aparentemente “inútil”, y sin embargo, gracias a él, se desarrolló toda la teoría electromagnética, tan absolutamente fundamental para nuestra sociedad hoy en día. Maxwell no sabía qué podría llegar a construirse con sus ecuaciones, siquiera vivió suficiente como para ver la confirmación experimental a su trabajo teórico. Y sin embargo, el impulso por conocer de este verdadero héroe, nos ha dado tantas y tantas cosas.

– Una cuestión de supervivencia. Nuestra especie basa su éxito adaptativo en su capacidad para aprender y desarrollar estrategias y herramientas adaptadas a lo que vamos aprendiendo. Está en nuestra naturaleza querer aprender, pero más aún. Como especie, nuestro conocimiento es la mejor habilidad que tenemos para sobrevivir y medrar.

– El mundo está podrido con la idea del beneficio a corto plazo. Estamos obsesionados con esa pequeña moneda, y despreciamos el conocimiento y las apuestas a largo plazo. Puede parecer una reflexión infantil, pero todo lo que en la actualidad es tan fácil en los países ricos es el producto del ansia de conocimiento y de mejora de las generaciones pretéritas. Sin los pensadores y científicos del pasado, seguiríamos estancados en una sociedad medieval, en el mejor de los casos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: