Curiosidades del Sistema Solar IV: Galileo fue arrojado a Júpiter

No estoy hablando de algún universo paralelo en el que, irónicamente, Galileo fuera arrojado a Júpiter por alguna secta religiosa descontenta con sus descubrimientos. Por supuesto, tampoco estoy hablando del insigne físico Galileo Galilei, sino de la sonda Galileo.

Al igual que el insigne físico, la sonda no tuvo una vida nada fácil, se dedicó a  estudiar con grandes éxitos el sistema Joviano, y aportó un conocimiento sin precedentes sobre ello.

Concretamente, la misión consistía en estudiar Júpiter y sus cuatro satélites principales: Io, Europa, Ganímedes y Calixto. También son llamados los satélites galileanos pues fueron descubiertos por Galileo (el físico), aunque eso es otra historia. En cualquier caso, se hace evidente el porqué del nombre de la misión.

Aquí se muestra un montaje en el que se aprecia el tamaño comparativo de Júpiter y sus cuatro satélites, que son, de arriba a bajo (y que corresponden de más cercano a más lejano): Io, Europa, Ganímedes y Calisto. Fuente: NASA

Antes mencioné las muchas dificultades que tuvo la misión, las cuales comienzan ya antes de su despegue. Fue lanzada el 18 de octubre de 1989 pero con un plan de vuelo distinto al que se planteó inicialmente: en vez de ir directamente a Júpiter, tendría que viajar a Venus y luego encontrarse con la Tierra 3 veces, para conseguir, mediante la honda gravitatoria, velocidad para viajar hasta su objetivo final. Esto suponía alargar su viaje 3 años.

La causa del cambio del plan de vuelo fue el desastre del Challenger (1986), a consecuencia del cual se cambió el protocolo de seguridad y el propulsor que iba a poner a la Galileo en camino a Júpiter, un Centaur, fue sustituido por otro con menos impulso.

Así, la Galileo hizo un viaje de 6 años por el sistema solar, hasta llegar a Júpiter en diciembre de 1995, pero no fue un viaje estéril, durante él hizo varios descubrimientos y observaciones muy interesantes, como Dactyl, un asteroide que era luna de otro asteroide, Ida.

Por otro lado, cuando aún estaba de camino, en 1991, se dio orden de desplegar la antena principal, que era como una parabólica pero iba plegada como un paraguas. Sin embargo, la antena falló y no se pudo desplegar, por lo que la comunicación mediante esa antena fue imposible y hubo que usar la antena secundaria de baja ganancia.

 

Esquema del fallo que sufrió la antena principal en su despliegue. Fuente: Wiki

Esto suponía bastantes problemas para la comunicación, puesto que la antena secundaria sólo podía enviar información a  un ritmo de 8 a 16 bits por segundo, frente a los 134 kilobits (134000 bits) de la antena principal. Comparativamente, sería como navegar por internet usando un modem de 28k, frente al adsl moderno.

Pero ahí no acaban los problemas. El sistema de almacenamiento de datos de la Galileo era nada más y nada menos que una cinta magnética. Sí, básicamente lo mismo que una de esas prehistóricas y ya casi extintas cintas de casete. Eso sí, tenía una capacidad de memoria de 114 megabytes (que para la época no estaba nada mal). Pues bien, cuando se estaba aproximando a Júpiter, le ocurrió uno de esos fallos que sólo alguien que haya usado casete puede entender. La cinta se quedo atascada en modo rebobinar durante 15 horas antes de que la NASA entendiera que narices estaba ocurriendo y pudiera apagarlo. Parte de la cinta se dañó, quedando inútil para recoger datos, lo que obligó a recortar drásticamente la adquisición de información en ciertos momentos.

A parte de estos fallos mayores, a medida que acumuló tiempo de misión, la radiación de Júpiter la fue dañando, hasta llegar a tres veces la que se esperaba que tolerase en su diseño inicial, y aún así sobrevivió.

Hasta ahora he hablado de sus problemas, pero no de sus éxitos y descubrimientos. Aquí os dejo una lista de los principales de ellos:

– Fue el primer instrumento en descubrir nubes de hielo de amoniaco en Júpiter.

– Confirmó la intensísima actividad volcánica de Io, que es aproximadamente 100 veces la de La Tierra. Además, descubrió que las emisiones de partículas de Io se cargaban eléctricamente y creaban corrientes eléctricas con la superficie de Júpiter.

– Una considerable cantidad de pruebas de que bajo la superficie helada de Europa hay un océano de agua salada. Así mismo, también descubrió que Calisto y Ganímedes podrían tener una capa de agua bajo su superficie, y que esta última poseía un campo magnético bastante considerable.

– El sistema de anillos de Júpiter (sí, Júpiter tiene anillos)

– Estudio en profundidad el sistema magnético de Júpiter.

Después de todas sus aventuras y desventuras se decidió en 2002 que, agotada toda su vida útil, se arrojaría la sonda a Júpiter, donde sería completamente destruida. ¿Por qué hacer esto en vez de dejarla orbitando alrededor de Júpiter como silencioso testigo y monumento, por los siglos de los siglos?

La razón fue que, a la larga, con el paso de siglos o miles de años, la nave podría terminar cayendo sobre alguna de las lunas de Júpiter. Y si esto ocurriera, por casualidad, en Europa, podría ser un desastre. La nave, al ser una sonda interplanetaria, no tenía un grado muy alto de control biológico. Como no iba a aterrizar en ningún planeta, no había peligro de contaminación biológica. Ahora bien, si en Europa existe vida en el océano, bajo su enorme capa de hielo, podría verse comprometida por los organismos que pudieran quedar en la sonda después de estrellarse. Sí, vale, es un razonamiento basado en muchos hechos improbables, pero es mejor no arriesgarse. Tened en cuenta que si de algo estamos seguros,  es de que la vida allí donde llega se extiende, incluso en las condiciones más adversas.

PD: Este post está dedicado al “dios que todo lo ve”, no por peloteo, sino porque él sugirió este artículo.

 

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3 comentarios to “Curiosidades del Sistema Solar IV: Galileo fue arrojado a Júpiter”

  1. Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya Says:

    […] Actualizados : Curiosidades del Sistema Solar IV: Galileo fue arrojado a Júpiter Breve Curiosidad #33: Brujo Diendo Curiosidades del Sistema Solar III: Tectónica en Marte El […]

  2. karen de la fuente Says:

    Buenas. Aunque ya es una entrada antigua, quería comentar lo bueno que me ha parecido este tema.
    Es curioso, o al menos para mí, seguramente por mi poco saber de ello.
    Es impresionante como la sonda Galileo pudo tener tanto pros y contras.
    A pesar de lo contras como: los problemas de comunicación al haber tenido que usar la segunda antena por el fallo que tuvo la primera; o el atascamiento de la cinta magnética que era la que almacenaba los datos del Galileo, se pudo llevar a cabo de una manera bastante efectiva y con unos resultados tan buenos como fueron el descubrimiento de las nubes de amoniaco en Júpiter o pruebas que podían decir que cabía la posibilidad de haber bajo la superficie helada de Europa (satélite de Júpiter) un océano de agua salada.
    Y ya para concluir con algo extravagante, la curiosidad de que al final de todo la sonda Galileo se arrojara a Júpiter para prevenir en el caso de que en un futuro pudiera haber vida en la luna Europa.
    Siempre se aprende algo nuevo y esto me ha parecido entretenido, importante y un impulso a que deberíamos interesarnos más por la ciencia, en este caso astronomía.

  3. ahskar Says:

    Muchas gracias por tu comentario. me alegro que el post te haya gustado :)
    No dejes de curiosear en todos estos temas (en éste y otros blogs muchos mejores, o al menos con más actualizaciones xD), porque hay cosas realmente interesantes :)


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